Es un acto público que hacemos para declarar públicamente que somos seguidores de Jesús.
Ser sumergidos en agua es una señal de morir con Cristo y al ser levantados del agua es una representación de que nacemos de nuevo en Cristo.

 

Si eres un seguidor de Cristo pero no has sido bautizado antes, este es un gran paso en tu camino de fe. Para saber más de cómo puedes bautizarte, por favor, llena esta forma:

Bautismo